Trebujena quiere poner en marcha una Ruta de la Memoria y exhumar una fosa pero la Junta no responde a sus requerimientos

El Ayuntamiento solicita al Gobierno andaluz que conteste a las solicitudes formalizadas hace dos meses

TREBUJENA. 4 DE AGOSTO DE 2020. El Ayuntamiento de Trebujena solicita a la Junta de Andalucía que responda a sus requerimientos sobre Memoria Histórica y Democrática, ya que necesita su autorización para proceder a la apertura de la fosa común situada en el cementerio de la localidad y también pretende poner en marcha una Ruta de la Memoria próximamente. 

La segunda teniente de alcalde y delegada responsable de Memoria Democrática, Ana Luisa Robredo, cuenta que el Ayuntamiento remitió un escrito a la Junta de Andalucía el pasado mes de mayo y que, dos meses después, sigue sin respuesta. Además, apunta que no existe la Dirección General de la Memoria Democrática y que ha tenido que tramitarse la petición directamente a través de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico.

 

“Hemos mandado un escrito, pero tenemos poca fe”, sostiene Ana Luisa Robredo, a quien le consta que solo hay una persona trabajando en materia de Memoria Democrática. “Hasta nos ha costado localizar dónde había que mandar el escrito”, matiza. El Ayuntamiento ha solicitado la apertura de la fosa existente en el cementerio y la puesta en marcha de una Ruta de la Memoria, iniciativas impulsadas por la Mesa por la Recuperación de la Memoria Histórica de Trebujena, compuesta por el Consistorio, IU, el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), CCOO, Ateneo Juan Galán El Zarandaó y la asociación de mujeres Doña Palomares Oliveros.

 

La intención del Ayuntamiento es empezar la Ruta de la Memoria, dirigida a visitantes y a estudiantes de los centros escolares de Secundaria de la localidad, el próximo mes de septiembre, si las condiciones sanitarias lo permiten, para recorrer lugares como la biblioteca municipal, que fue un Centro Instructivo de Obreros del Campo (CIOC), el Ayuntamiento, el cuartel, un nuevo Parque de la Memoria donde se han plantado árboles que llevarán los nombres de cada uno de los represaliados durante la Guerra Civil, la plaza Don Antonio Cañadas, una bodega en la que fueron asesinadas once personas o el cementerio, donde se encuentra la fosa. 

 

El Ayuntamiento, además, pidió hace años a la Diputación de Cádiz la creación de un banco de ADN en la provincia para así poder analizar las muestras de personas mayores que perdieron a familiares durante el conflicto bélico. “Es algo relativamente sencillo que se puede hacer firmando un convenio con las universidades”, expresa la teniente de alcalde Ana Luisa Robredo, quien insta a las Administraciones a cerrar un acuerdo con la Universidad de Cádiz para ello. 

Desarrollado por EPICSA